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YUNES: ‘LEAL’ A ANAYA

Raymundo JiménezBien dicen que en política no hay lealtades ni amistades duraderas sino que prevalecen más los intereses.

Y por si alguien tenía dudas, ahí está el caso de Margarita Zavala, la esposa del ex presidente Felipe Calderón, a la que sólo tres de los doce gobernadores que tiene el PAN expresaron de manera pública su preocupación por su renuncia a las filas del blanquiazul, tras 33 años de militancia.

El gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez, a través de sus redes sociales, manifestó que la salida de Zavala representa la pérdida de un cuadro distinguido y de la aspirante mejor posicionada en las encuestas frente a la contienda presidencial de 2018. El mandatario queretano lamentó “que los panistas no hayamos tenido la capacidad para construir un acuerdo que preservase la unidad”, e hizo un llamado para convocar, a la brevedad, a lo más representativo del panismo nacional para recuperar “el espíritu demócrata de Acción Nacional y resolvamos en un cónclave, urgente y constructivo, nuestro porvenir”. Por su parte, el gobernador de Baja California, Carlos Mendoza Davis, expresó: “Mi respeto, amistad y aprecio a Margarita, mexicana admirable. Es momento de una pausa y reflexionar sobre la importancia de la unidad e inclusión y lo que conviene a México”. Uno más, el de Aguascalientes, Martín Orozco, elogió igualmente la trayectoria de la esposa de Calderón y advirtió sobre las consecuencias de su renuncia al partido para buscar una candidatura independiente. “El reconocimiento del panismo a Margarita Zavala es de muchos años de trabajo, sin duda su salida tendrá su efecto”, apuntó. Y este domingo, luego de conmemorar el 43 aniversario de la fundación del estado de Quintana Roo, el gobernador Carlos Joaquín, quien ganó las elecciones de 2016 por la alianza PAN-PRD, se refirió a este mismo tema a pregunta expresa de los representantes de los medios de comunicación.

El ex priista lamentó la renuncia, que consideró como una decisión personal, y le deseó suerte a Zavala.

A pesar de que en 2016 Margarita participó en las campañas electorales de casi todos los mandatarios emanados de las filas del PAN, ningún otro se atrevió a tocar este tema que golpeó duramente a su dirigente nacional Ricardo Anaya.

En Veracruz sucedió algo insólito y hasta patético: en una entrevista con medios, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares fue cuestionado hasta en dos ocasiones sobre la renuncia de Zavala al PAN, pero el ex priista no respondió pese a que el expresidente Calderón y su esposa le dieron todo su apoyo primero como director general del ISSSTE y luego, en marzo de 2010, lo impusieron como candidato a la gubernatura por encima del ex senador y ex diputado federal Gerardo Buganza Salmerón, quien en 2004 ya había contendido por la gubernatura ante el priista Fidel Herrera Beltrán, quien ganó oficialmente con una diferencia de apenas 25 mil votos. ¿A qué obedece el extraño mutismo de Yunes? Obvio: a que no quiere quedar mal con el dirigente y aspirante presidencial del PAN, quien presuntamente no ve con buenos ojos que el gobernante veracruzano le quiera heredar el poder a su hijo primogénito, pues le podría restar votos a su pretendida candidatura de 2018.

Pero, como siempre, Yunes se ha sabido acomodar con el gobernante, dirigente partidista o político poderoso en turno: así lo hizo en su momento con Carlos Salinas, Roberto Madrazo, Elba Esther Gordillo, Vicente Fox, Felipe Calderón, Gustavo Madero y ahora con Anaya.

Él no tiene amigos ni lealtades, sólo intereses. Y, por el momento, su interés primordial es asegurarle la próxima gubernatura a su junior.

ENTREGA OBRA SIN FUNCIONAR

Este lunes comentábamos aquí que el sábado anterior, en Tantoyuca, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, aparentemente engañado por los directivos de la Comisión de Agua del Estado de Veracruz (CAEV) y la familia Guzmán Avilés –Jesús, el alcalde en funciones; Amado, el munícipe electo; la senadora María del Rosario, y Joaquín, el secretario de Desarrollo Agropecuario–, había ido a inaugurar un sistema de agua potable en la comunidad de Moralillo Galera, el cual no funciona porque según acusó públicamente el Movimiento Antorchista Nacional, la Comisión Federal de Electricidad no autoriza aún el contrato de luz para el bombeo, ni la Comisión Nacional del Agua les ha otorgado la concesión para extraer el vital líquido.

Un acucioso lector, oriundo de esa región huasteca del norte del estado, nos envió más datos complementarios. Nos precisó que este proyecto no es de la actual administración

estatal de Yunes Linares sino que se gestionó desde 2004 y que la obra inició en el 2006 con recursos federales etiquetados de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

Que en la primera etapa fue construido el tanque elevado para la distribución de agua para las 28 comunidades en el Cerro Mirador. Y que también en la etapa inicial se introdujo la red de agua en Cerro Jojutla y Cerro Mirador, con una inversión de 18 millones de pesos.

Que en la segunda etapa se hizo el cárcamo y la introducción de la red hidráulica de Zanja Amarilla, La Esperanza y Moralillo con una inversión de 29 millones de pesos, y que en la tercera etapa se construyó la red de agua potable para Palmito, Buena Vista y Crucero Palmito con 16 millones de pesos.

La cuarta etapa incluyó las localidades de Callejón, Pensador Mexicano, Soyotitla y Tazajeras con una inversión de 15 millones de pesos.

Y que la obra que inauguró Yunes Linares en Moralillo Galera fue realizada por la empresa EYASA, S.A. de C.V. con recursos federales de la CDI.

O sea, es un proyecto en avanzado proceso que le dejaron a su administración pero que ni siquiera se han preocupado por asegurarse de que entre en operación y funcione adecuadamente, como debe ser.


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