Categorias

Putin personalmente pidió ayudar a Trump para que ganara las elecciones, según The Washington Post

cdn3.uvnimg

Getty Images

El presidente ruso tuvo un papel activo en la interferencia en las elecciones presidenciales y directamente instruyó atacar a Hillary Clinton y favorecer la elección del republicano.

El presidente ruso, Vladimir Putin, estuvo envuelto directamente en el hackeo al Comité Nacional Demócrata y personalmente dio “instrucciones específicas” para “derrotar o al menos dañar a la candidata demócrata, Hillary Clinton, y ayudar a ser elegido a su oponente, Donald Trump“, según publicó este viernes el diario The Washington Post.

Según el diario, que cita decenas de entrevistas con funcionarios, esta información llegó a manos del expresidente Barack Obama en una carta, enviada por la CIA, a principios de agosto del pasado año, aunque tardó varios meses en reaccionar.

Dicho documento no solo señalaba las intenciones de Moscú de interferir en el proceso electoral, sino que especificaba el papel activo que estaba desempeñando el presidente ruso. La información era tan sensible que el director de la agencia, John Brennan, decidió no llevar los datos al informe de inteligencia diario del presidente por miedo a filtraciones. Además, se indicaba que el documento debía ser devuelto “inmediatamente” una vez que había sido leído.

Esta información sobre la interferencia rusa no fue públicamente compartida hasta las últimas semanas de Obama en el gobierno cuando se impusieron sanciones a Moscú. Una respuesta que, según las fuentes consultadas por el periódico, fue tomada tarde. En esos meses se sopesaron “decenas de opciones” para “disuadir o castigar a Rusia, incluyendo ciberataque”.

Un funcionario declaró al diario que “fue la cosa más difícil de toda mi vida en el gobierno” y añadió que “siento que estábamos como sorprendidos”.

A finales de diciembre el gobierno de Obama reaccionó contra Rusia: expulsó a 35 diplomáticos y aplicó sanciones contra dos servicios de inteligencia de ese país por considerar que habían ordenado hackear al Comité Nacional Demócrata.

La decisión en Washington supuso una fuerte confrontación con Moscú, colocando las relaciones entre los dos países en el punto más tenso desde los enfrentamientos por Ucrania y Siria.

Desde entonces, la sombra de Rusia sobre las elecciones no ha dejado de crecer. Ante las evidencias recogidas por las agencias de inteligencia, se lanzó una investigación para descubrir cuál fue la influencia real de Moscú y si hubo algún tipo con connivencia con el entorno de Trump para ganar en noviembre, como finalmente ocurrió.

‘Rusiagate’

Precisamente, debido a sus contactos ocultos, el elegido por Trump como asesor de Seguridad Nacional,Michael Flynn, fue obligado a dimitir. Flynn dejó el cargo luego de que se conocieran sus conversaciones en diciembre con Sergey Kislyak, embajador ruso en Washington, en las que pedía un perfil bajo a Moscú ante las sanciones del gobierno de Obama.

En dichas conversaciones -que se efectuaron incluso antes de que Trump llegara a la Casa Blanca- Flynn trató el posible levantamiento de las sanciones estadounidenses impuestas por Barack Obama con el diplomático ruso. Sin embargo, inicialmente el general negó haber tocado ese tema –y así se lo transmitió al vicepresidente Mike Pence. En su carta de renuncia, reconoció que le transmitió a Pence “información incompleta sobre sus conversaciones telefónicas con el embajador de Rusia”.

Después cambió su versión: los portavoces del asesor afirmaron que “aunque él (Flynn) no recuerda que hayan discutido sobre las sanciones, no puede estar seguro de que el tema nunca surgió”.

El ‘Rusiagate’ volvió a tomar un nuevo impulso después que el New York Times revelara que miembros de la campaña de Donald Trump estuvieron en contacto con Moscú. Agencias de la inteligencia estadounidense interceptaron comunicaciones durante el año anterior a la elección presidencial en las que descubrieron que Moscú estaba tratando de entrometerse en el proceso electoral estadounidense mediante el hackeo a las cuentas de correo del Comité Nacional Demócrata. En ese momento, las agencias de inteligencia trataron de averiguar si la campaña de Trump ayudó al Kremlin en su objetivo.

Desde entonces, el fantasma el ‘Rusiagate’ ha planeado sobre Trump, sobre todo después de que el presidente despidiera de manera repentina a James Comey, director del FBI y responsable de la investigación.

En una comparecencia en el Senado, Comey testificó que consideró como una orden un comentario del presidente en el que le pedía “dejar ir” a Flynn porque “era un buen tipo”. Además, declaró públicamente que consideró inadecuado el comportamiento del mandatario respecto al FBI y por eso decidió registrar sus conversaciones por escrito.

Tras el cese de Comey, el Departamento de Justicia , nombró en mayo un fiscal especial para continuar con la investigación del ‘Rusiagate’, un hecho que Trump calificó como “la mayor caza de brujas de la historia de Estados Unidos”.

Fuente: Univision Noticias


Leave a Comment

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>