Categorias

¡NI HABLAR!

SE COMENTA SOLO CON..
CARLOS RAMOS PADILLA

Observo con una mezcla de indignación, frustración, coraje y vergüenza la forma en que en el mundo nos tratan a los mexicanos por culpa de nuestro presidente, de nadie mas, del presidente. Somos la mofa no sólo por las ocurrencias, por el llamado a las abuelas para terminar con la violencia, por sus refranes, por solicitar disculpas a España por la conquista, por las rifas del avión presidencial, sino por sus muy reducidas, bajas y corrientes expresiones indignas para un mandatario que representa a una nación y más a un México con su amplia cultura y raíces. Qué mandatario ilustrado, culto, negociador, que presume su biografía y la estatura de su pueblo puede entenderse con quien a sus ciudadanos les expresa “wuacala, fuchi, caca”? Quién nos puede tomar en serio para invertir en nuestro territorio con un gobiernante así?. Ya el “cállate chachalaca” quedo en el gris anecdotario. Ya el Peje fue nada más que un referente a su origen tabasqueño. Hoy nuestro presidente es conocido como “el cacas”. Pero es la consecuencia de la democracia manipulada, esa que hizo creer que sólo ente con él llegaría la salvación de un país hundido en la mediocridad, en “ruinas” y en la corrupción. Una campaña permanente de convencer a todos que estamos rodeados de mafias en el poder y de zánganos con cuello blanco. Hemos perdido el respeto del mundo hacia nosotros porque, en términos generales, así lo hemos permitido. Le festinamos aquello de “lo que diga mi dedito” , le toleramos que “tenga sus datos” sin enfrentar la realidad nacional. Dejamos que su prioridad sea una rifa para recibir un cheque por dos mil millones de pesos (de quién sabe dónde) y no es capàz de destinar esos recursos a las necesidades más elementales del país, sino a satisfacer su deseo de cumplir sus ocurrencias. Vemos con indiferencia y pasividad como se deshace de proyectos magnos como el aeropuerto denunciando a todos sin pruebas y exigiendo al Ejército entretenerse en tareas que no le corresponden. Pero su imagen la basa en una llanta ponchada. “Me canso ganso” es su sello de imposición. Pero repito, la mayoría eligió a ese gobernante y sus formas que no son nuevas, hay que revisar y recordar sus “mañaneras” como jefe de gobierno. Que vergüenza que nuestro máximo líder hoy nos etiquete ante la comunidad internacional con términos que se refieren a material fecal. Que indignó que se hable de nuestro presidente no por su ignorancia en temas históricos, sino por su desenfado para descalificar a sus adversarios y llenar sus iracundos discursos con palabras que pronunciados por un niño malcriado, mínimo recibiría de sanción la expulsión del salón de clases por majadero e irrespetuoso. Quizá por todo esto, durante las diferentes campañas presidenciales en las cuales participó siempre se negó a responder a preguntas elementales de educación básica. “Tú tienes derecho a preguntar, yo tengo derecho a no contestar” arremetía. Y aunque ocurra me niego a aceptar que desde hoy y al paso del tiempo, se conozca al presidente de mi país como “el cacas” porque el se lo buscó. Ni hablar.


Leave a Comment

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>