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Asuntos Públicos – AMLO contra las universidades públicas

Eduardo Coronel Chiu

Desafortunada por decir lo menos, fue la respuesta del Presidente Andrés Manuel López Obrador ante el paro de 22 universidades públicas del país realizado ayer como presión para que el Gobierno Federal rescate a 10 de ellas con graves problemas financieros, a la vez que aumente el monto presupuestal del subsidio destinado a la Educación Superior para 2020.
No ofreció ninguna alternativa de diálogo y negociación a la problemática que plantean las instituciones de educación pública superior, a través de la ANUIES, que argumenta necesidades urgentes que justifican un incremento de 17 mil millones de pesos para 2020; menos para el paro universitario que buscó obviamente la atención de su gobierno.
En cambio, los denostó, marcando de nuevo su línea discursiva polarizada y maniquea que define a su movimiento del resto del país. En su visión quedó claro donde ubica a las universidades públicas; caen en la categoría de sus adversarios o enemigos, como los fifís, los corruptos, privilegiados, conservadores y otras etiquetas negativas que utiliza para diferenciarse él y sus bendecidos, los buenos, el “pueblo” auténtico, los de la 4T.
El epíteto usado ayer por el presidente a la movilización universitaria fue el de chantajistas. Tras condenar que la autonomía universitaria ha servido para el dispendio, sin transparencia ni rendición de cuentas, y exigir a las autoridades universitarias que ahorren para que el presupuesto asignado les alcance, AMLO les advirtió que no cederá a chantajes de grupos de presión, ¡aunque se pare el país!
Chantaje “bueno”
La postura del “intransigente” no se sostiene en los hechos. Exhibe su doble cara ante las presiones de grupos con demandas específicas. Es obvio en el seguimiento de noticias que su gobierno ha cedido al extremismo de movimientos exitosos de “chantaje”; para ilustrar el punto, se tiene la acción del sindicato magisterial de la CNTE, que consiguió una reforma educativa a su gusto; y para no ir más lejos, la toma de casetas de peaje, la detención de autobuses y secuestro de choferes durante 10 días por parte de estudiantes de una escuela normal del Estado de México, chantaje por el que consiguieron plazas automáticas para todos los egresados venideros, un paquete para los que ahora egresan, becas y hasta pasto sintético para una cancha de futbol.
AMLO Tiene otras Universidades
Así como tiene otros datos, cuando no le gustan las cifras de problemas, el presidente AMLO tiene en sus prioridades otra idea de la universidad pública. Desde su primer presupuesto de gasto, el de 2019, AMLO tuvo fricciones con las universidades públicas establecidas, de entrada regateo los fondos, aunque modificó el recorte inicial para acabar otorgando el mismo presupuesto del año anterior, aceptando agregar el monto del índice inflacionario. Para 2020 mantuvo esta postura, que las universidades estiman insuficiente, ya que no resarce a su juicio los déficits que arrastran ni provee recursos para atender problemas estructurales como las pensiones, el crecimiento de la matricula y la política salarial.
La apuesta universitaria de AMLO, como otras de sus propuestas, es simplista. Que se acabe la corrupción en las universidades, que se supriman los exámenes de admisión (puertas abiertas al pueblo que quiere educarse) y su verdadero proyecto, la creación para los marginados de 100 universidades, de las que dice están funcionando 85 en el país. Por bautizo no se detiene, son las Universidades para el Bienestar Benito Juárez.
Mientras tanto, ¿qué hacer con las universidades fifís?
Si bien es cierto que las universidades públicas no son islas y deben sujetarse como todos los entes que reciben fondos públicos a reglas de transparencia rendición de cuentas y austeridad, así como a la verificación del cumplimiento de su función social en la calidad de la formación de profesionales y la investigación, la confrontación y el reto del Presidente de la República es una política indeseable. Sin vulnerar la autonomía de la universidad pública, ¿por qué no abrir una revisión de fondo a las necesidades y exigencias sociales para las universidades, y en ese marco evaluar su situación financiera?
La UV se sumó al paro
Ayer también suspendió labores la Universidad Veracruzana (UV) en solidaridad con el paro nacional por la “defensa de las universidades públicas”.
La UV, pese a que tiene, como otras, problemas financieros –entre estos el adeudo con el SAT por retenciones de impuestos a trabajadores no enterados al fisco–, no es de las que enfrentan riesgo de quiebra o incumplimiento de obligaciones sustantivas. La rectora Sara Ladrón de Guevara no fue activista del paro, sin embargo, asumió con tolerancia la suspensión de labores. En cambio, sí tuvo un papel activo Enrique Levet Gorozpe, El Papo, como secretario general del sindicato del personal académico (Fesapauv) y también dirigente de la Confederación Nacional de Trabajadores Universitarios (Contu), organismo promotor del paro de labores. En respuesta al mensaje universitario de AMLO, el Papo declaró que “chantajear no es una chaqueta que nos corresponda”.
Agenda legislativa
El principal interés en la sesión de la Diputación Permanente de hoy es si los diputados locales de los diversos grupos legislativos han llegado a algún acuerdo sobre los temas que tienen atorados y en su caso, convocaran al pleno a un periodo extraordinario para mañana. El nombramiento de 13 magistrados del Poder Judicial, la convocatoria para nombrar a un fiscal anticorrupción, previa validación del “abandono del cargo” de Marcos Even Torres, y la aprobación del Presupuesto de Egresos del Congreso para 2020, este último es más sencillo; los otros dos son inciertos, por la negociación y acuerdos que se requieren entre los grupos legislativos.


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